El síndrome del túnel carpiano es una de las afecciones nerviosas más frecuentes que afecta a millones de personas en todo el mundo. Además, constituye una enfermedad profesional muy común en trabajos que implican movimientos repetitivos de las manos o el uso de herramientas vibratorias.
Cuando la dolencia interfiere en la capacidad de trabajo, reduciéndola, puede ser causa de incapacidad laboral del trabajador, cuyo grado y modalidad dependerán de la gravedad de la enfermedad.
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Contacta con nosotros¿En qué consiste el síndrome del túnel carpiano y cómo influye en la capacidad laboral?
Cuando una persona padece síndrome del túnel carpiano es porque el nervio mediano, que es uno de los nervios principales de la mano, a su paso por el túnel carpiano, un conducto estrecho situado en la muñeca, se pinza o se comprime. Esa compresión o pinzamiento provoca dolor o sensación de descargas eléctricas desde la muñeca hasta el brazo y el hombro, debilidad en la mano y hormigueo y entumecimiento.
El síndrome del túnel carpiano está reconocido como una enfermedad profesional del grupo 2 (causada por agentes físicos) por el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social, ya que es una afección común en trabajadores cuya actividad laboral implica realizar movimientos repetitivos con la muñeca, como los que se realizan al usar el ratón del ordenador, escribir, usar herramientas vibratorias, coser o tocar determinados instrumentos.
También puede estar provocada por algunas condiciones médicas como la diabetes o la artritis reumatoide, o incluso deberse a algún problema anatómico.
El tratamiento puede consistir en colocar una férula nocturna, modificar las actividades y hacer cambios ergonómicos, medicación, inyecciones de corticoides para reducir la inflamación o incluso cirugía para liberar el túnel carpiano.
¿Puede el síndrome del túnel carpiano ser una causa de incapacidad laboral permanente?
Como tal enfermedad profesional, el síndrome del túnel carpiano puede influir en la capacidad laboral de forma temporal o incluso permanente, si el tratamiento administrado no surte efecto.
Según el grado en que la capacidad laboral se vea reducida a causa de la enfermedad, se podrá reconocer un grado u otro de incapacidad.
Para realizar un diagnóstico adecuado, la situación del trabajador será sometida a valoración médica por los equipos médicos de la Seguridad Social, que tendrán en cuenta las tareas que debe realizar el trabajador, la reducción de su rendimiento a causa de la enfermedad y la posibilidad de realizar las mismas u otras tareas en el trabajo.
¿Qué grado de incapacidad se puede derivar del síndrome del túnel carpiano?
En un primer momento, y ante las molestias propias de la enfermedad, lo normal es que el médico emita un parte de baja médica por incapacidad temporal, si considera que la dolencia es pasajera y puede remitir con el tratamiento prescrito. La duración de esta baja médica puede llegar hasta los 365 días y ser prorrogada, en caso de que se prevea una posible mejoría, hasta 180 días más.
Si la situación se agrava o no mejora, y se estima que el daño va a ser permanente, entonces se podrá reconocer una incapacidad permanente, cuyo grado dependerá de la medida en que la dolencia afecte a la capacidad laboral del trabajador, pudiendo ser:
- Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual. En este caso, el trabajador ve reducido su rendimiento en la profesión habitual en un grado no inferior al 33 %, pero aún puede realizar las tareas fundamentales de su puesto de trabajo.
- Incapacidad permanente total para la profesión habitual. Este grado se reconoce cuando el trabajador se ve inhabilitado para desempeñar todas o las fundamentales tareas de su profesión habitual, pero aún puede dedicarse a una distinta.
- Incapacidad permanente absoluta para toda profesión. En este caso, el dolor y la debilidad afectan de tal modo al trabajador, que no puede realizar ningún tipo de trabajo con un nivel adecuado de continuidad y eficacia.
- Gran incapacidad (antes llamada gran invalidez). Esta es la situación en que se encuentra el trabajador afectado por una incapacidad permanente que, además, necesita la ayuda de otra persona para desenvolverse en los actos más esenciales de la vida, como pueden ser vestirse, alimentarse o asearse.
El reconocimiento de un grado no impide que posteriormente se revise la situación y, si hay agravamiento, se modifique el estado a un grado superior de incapacidad.
¿Cómo se solicita la incapacidad laboral permanente por síndrome del túnel carpiano?
La declaración de incapacidad permanente se puede producir tanto de oficio, por el INSS, como a instancia del trabajador, de la mutua colaboradora o del Servicio Público de Salud.
El trabajador puede presentar la solicitud en persona, en un Centro de Atención e Información de la Seguridad Social o ante el Instituto Social de la Marina, si se trata de un trabajador del mar, o por vía telemática, a través de la sede electrónica.
Presentada la solicitud, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), o el Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas (ICAM), en Cataluña, valorará el expediente y emitirá un informe-propuesta, que será tenido en cuenta por el INSS para resolver si concede o deniega la incapacidad.
La resolución concediendo la incapacidad expresará también el grado reconocido, la pensión o indemnización a la que tiene derecho el trabajador afectado y la fecha en la que se deberá realizar la revisión del caso.
La resolución del INSS es recurrible por vía administrativa mediante una reclamación previa y, posteriormente, por vía judicial.


